La empresa láctea reconoció pasivos por u$s400 millones y propuso un fuerte ajuste laboral. El juez de Rafaela decidirá si habilita la continuidad de la firma o avanza hacia la liquidación.
En medio de una crisis profunda, SanCor busca una última oportunidad para evitar su quiebra. La cooperativa presentó un plan judicial que prevé alianzas industriales, reducción de personal y venta de activos no estratégicos, con el fin de recuperar el equilibrio operativo.
El escrito detalla que la producción cayó un 60% en el último año y que la empresa procesa apenas 550.000 litros de leche diarios, en su mayoría para terceros. Las plantas de Balnearia, La Carlota, Gálvez y Sunchales trabajan con capacidad mínima, mientras que otras permanecen inactivas.
Los trabajadores agrupados en ATILRA denunciaron nuevos recortes y falta de conducción. El juez Guillermo Vales deberá resolver si el plan cumple con los requisitos para sostener la continuidad de la firma. En caso contrario, SanCor podría iniciar un proceso de liquidación definitiva.






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