Técnicos del INTA Reconquista detectaron daños iniciales en los lotes y advierten sobre la presencia de orugas dentro del cogollo. El ciclo del cultivo recién comienza y ya se registran signos de debilitamiento en las plantas.
El inicio del ciclo de maíz en el norte de Santa Fe presenta señales de alerta por la presencia temprana de orugas en los cultivos. Técnicos del INTA Reconquista detectaron lotes con daños visibles, plantas debilitadas y larvas activas dentro del cogollo, lo que generó preocupación en la región.
La particularidad de este brote radica no solo en la magnitud del daño, sino también en que afecta a híbridos Bt, desarrollados específicamente para resistir este tipo de plagas. Esta situación pone en duda la efectividad del control genético en determinadas condiciones ambientales.
“Estamos observando presencia y daños en lotes donde, en teoría, no deberíamos ver este nivel de infestación. Es una situación atípica para esta época del año”, explicó Diego Szwarc, investigador del INTA Reconquista.






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