Las heladas y los eventos de calor extremo suelen concentrarse en determinadas épocas del año. Si bien no pueden evitarse, sí es posible planificar la producción para que no coincidan con las fases más vulnerables de los cultivos.
En el caso del trigo —el principal cereal sembrado en Argentina— esas etapas críticas se dan durante la aparición de la espiga y la floración. Anticiparlas con precisión puede marcar la diferencia en el resultado final de la campaña.
En ese contexto, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y el INTA desarrollaron CRONOGEN Trigo, un software que permite predecir cuándo ocurrirán esas fases clave del cultivo y así minimizar el impacto de condiciones climáticas adversas.
Se trata de una herramienta libre y gratuita que, según sus desarrolladores, ofrece una precisión superior a la de otros modelos disponibles. Por su eficacia, ya es utilizada por productores y mejoradores del Cono Sur y se encuentra en proceso de expansión hacia otros mercados.
“Para cualquier productor, el objetivo es alcanzar los mayores rendimientos posibles. Para eso, es fundamental que todo transcurra de manera adecuada durante el llamado período crítico del cultivo”, explicó Daniel Miralles, docente de Cerealicultura de la FAUBA.
Como ejemplo, señaló que conocer con anticipación cuándo se dará ese período permite ajustar la fecha de siembra y evitar que coincida con momentos de alta probabilidad de heladas o temperaturas extremas.
“En el trigo, el período crítico coincide con la espigazón y la floración. Con CRONOGEN-Trigo, el productor puede definir la estrategia de siembra para que esas etapas ocurran cuando el riesgo climático es menor”, indicó Miralles.






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